La encuadernación flexible es un estilo común para agendas y cuadernos, pero también resulta ideal para libros de cocina, libros infantiles, anuarios y mucho más. Su cubierta es un material intermedio entre la tapa blanda y la tapa dura, ya que utiliza cartulina flexible en lugar de cartón rígido. Este diseño proporciona una cubierta resistente pero flexible. Además, los libros con encuadernación flexible cuentan con la encuadernación cosida Smyth, que permite que el libro se abra completamente plano.
¿Es eficiente? Sin duda. La encuadernación flexible es muy eficaz porque combina diversas técnicas de encuadernación en un formato robusto y práctico. Por ejemplo, los libros encuadernados con este método, como las Biblias, pueden contener un gran número de páginas sin deteriorarse fácilmente, a la vez que son ligeros y fáciles de transportar.
Un ejemplo de libro de tapa flexible
También puedes personalizar tu libro con diversas características como cintas, cierres elásticos, grabado en relieve, estampado en lámina, barniz UV selectivo y mucho más.
Además, los libros de encuadernación flexible son muy fáciles de transportar, ya que son más ligeros que las ediciones de tapa dura. Esta ligereza es lo que realmente distingue la encuadernación flexible de las demás opciones disponibles.